¿Qué cocina mi madre?

En algún momento pudimos llegar a ver el programa “mi madre cocina mejor que la tuya”, para los que no tuvieron tiempo de verlo, este programa iba más o menos así: era una especie de concurso reality show en el que cocinaban no las madres, sino sus hijos bajo las órdenes de su respectiva mamá.

Los concursantes tenían 60 segundos para escoger los ingredientes de la receta que iban a preparar y luego 35 minutos para realizar el platillo, lo que pretendía ser el gancho de este programa era que no se enfrentaban madre a madre o algo por estilo, sino, que la madre era quien guiaba a su hijo/a en la receta, lo que tenía que hacer y los ingredientes que iba a utilizar.

Finalmente este programa no tuvo mucho éxito ya que los hijos y televidentes se dieron cuenta de algo que parece muy cierto y es la máxima que afirma que mi madre es la que cocina mejor y que esos toques y secretos propios además de no poder ser revelados en tv, la técnica y el amor que utilizan las mejores cocineras del mundo son difícilmente imitables.

Lo cierto es que las madres son unas verdaderas artistas, se encargan de contarnos historias con cada plato, de alegrarnos el corazón con alguna receta mágica y hasta de curar enfermedades con sus exquisitas pociones. Además de esto son las encargadas de mantener viva la historia gastronómica de la familia y unas verdaderas heroínas en el arte de no repetir un almuerzo y por si fuera poco unas administradoras con post grado ya que de un minúsculo presupuesto son capaces de elaborar un plato digno de la realeza.

Sin duda es invaluable todo lo que significa una madre o una abuela que cocine, los que estamos fuera del terruño añoramos no solo el cariño que nos brindan sino también esa sazón que nos remonta a muy buenas épocas, pues, más de uno sueñan con ese olor a tortilla que nos despertaba en las mañanas.

Ahora bien ¿Qué cocina mi madre?