“Montia”: Restaurante Revelación 2014. Calle Calvario, 4. San Lorenzo

En febrero, Madrid Fusión desveló a Montia como el ganador del Premio al Restaurante Revelación de 2014.Algunos amigos me habían hablado muy bien del sitio antes de que ganara el premio, pero por vaga nunca había hecho el esfuerzo de planearme una excursión culinaria al El Escorial. Con motivo del cumpleaños de mi mejor amigo decidí llevarlo y sorprenderlo con un mini viaje a Montia. ¡Planazo!
La expectativa era bastante grande después de tanto escuchar hablar sobre los chicos de Montia y la oferta culinaria tan innovadora que ofrecen. Todo gira alrededor del uso de materia prima local y natural de la sierra madrileña proveniente de artesanos que se esfuerzan en hacer un producto de calidad y a buen precio.
Es muy gratificante ver a unos chefs con tanta ilusión llevar un restaurante tan exitoso como lo es ahora Montia y el esfuerzo y esmero que ponen en cada detalle de la composición de todos los platos es digno de admiración. Más aún con los precios tan asequibles como los suyos. Solo ofrecen menús degustación: uno corto por 30 euros y uno largo por 40, con opción a maridaje por 15 y 18 euros.
Personalmente tengo que aceptar que aunque iba con toda la ilusión del mundo el restaurante me defraudó un poco al probar los platos y los vinos. Los chefs Daniel Ochoa y Luis Moreno están al pie del cañón y junto a su jovensísimo equipo presentan cada plato en tu mesa, explicándote todo con absoluto lujo de detalles. Me quedaba hipnotizada con las explicaciones de dónde provenían los productos, la elaboración, las cocciones y la presentación pero después de probarlo todo me fui un poco decepcionada. No me quedé con ningún plato, con ningún sabor, con ninguna sensación. Con los vinos lo mismo. No me considero gran amante de los vinos ecológicos, biodinámicos o naturales, por lo que el maridaje no me terminó de convencer, aunque se agradece que brinden al comensal la oportunidad de probar vinos diferentes y que presenten al paladar nuevas propuestas.

Como experiencia global siento completa admiración por los chicos de Montia por el trabajo y el esfuerzo que ponen en todos y cada unos de sus platos y productos, pero me faltó un plato que me sedujera lo suficiente como para plantearme volver hasta El Escorial a buscar única y exclusivamente su cocina. Creo que el premio les ha dado demasiado y bombo y se han quedado cortos frente a la expectativa que éste ha creado alrededor de ellos.

Peeeeeeeeeero, como siempre os digo: No os fiéis de mí, porque para gustos los colores. Id a probarlo, seguramente me equivoco y os fascina.