Las recetas españolas más populares y cocinadas

La cocina española ha subido a los altares culinarios mundiales gracias a su innovación y a un prestigio internacional cada vez más consolidado. Sin embargo, las recetas españolas tradicionales son mucho más sencillas de lo que los comensales extranjeros suelen pensar.
Innovación con base tradicional
La innovación en los fogones de chefs españoles reconocidos en todo el mundo ha coronado a la cocina española como una de las más prestigiosas internacionalmente. Sin embargo, las aportaciones revolucionarias de Ferrán Adrià, Martín Berasategui o Juan Mari Arzak beben directamente de una tradición culinaria curtida por preparaciones caseras adaptadas perfectamente al carácter y las condiciones de cada región española. El turismo culinario se ha convertido ya en uno de los principales atractivos a la hora de visitar España, tal y como constata la oficina de turismo española. Los menús de aperitivos, dos platos y postre pueden transmitir la idea de que la cocina ibérica requiere de horas de preparación y de una gran variedad de productos, pero lo cierto es que los platos más típicos y con mayor solera internacional destacan por su sencillez en la preparación. Arroces, sopas y legumbres se consumen a diario en todo el país sin requerir especial maña ni mucho tiempo de sobra. Las carnes son un elemento capital de la cocina española. El cerdo, el cordero y la ternera son las variedades preferidas por los consumidores, con preparaciones de todo tipo. El cordero lechal, apreciado por su ternura, los pinchos morunos o el cochinillo son manjares típicos de la gastronomía nacional que se pueden degustar en las zonas geográficas especializadas en su preparación.
Una gastronomía que se adapta al clima
La adaptación a la zona geográfica es característica de la cocina española. Así, en las zonas del norte del país se pueden degustar deliciosos caldos y guisos de alto aporte calórico, pensados para soportar el frío y el trabajo en el campo. La famosa fabada asturiana, un guiso a base de habas y chorizo, es una buena muestra de la cocina más cálida típica del norte del país. El cocido gallego es otro ejemplo de esta adaptación al medio. Este plato variado compuesto de carne de cerdo, pollo, grelos (un tipo de verdura típico de la zona), patatas, garbanzos y chorizo es un repaso completo a los productos del norte de España, concretamente de la zona noroeste. Igualmente, en esta región costera es posible degustar una amplia variedad de mariscos muy apreciados en todo el país y trasladados diariamente a regiones de interior como Madrid. El pescado y el marisco constituyen la base de la alimentación del litoral gallego, bañado por las aguas del Atlántico. También dan buena cuenta de los productos del mar en la costa del Levante español. Cataluña y Valencia se caracterizan por su buena maña con los arroces y con la mundialmente conocida “paella”, un preparado de arroz con productos del mar o de la huerta, a gusto del consumidor. A medida que se avanza hacia las latitudes sur, los platos se van aligerando para ayudar a soportar el calor de estas tierras. En Andalucía el gazpacho, un caldo espeso a base de tomate, aceite y otros productos de la huerta, es el rey de la cocina.