La celiaquía en el niño y en el adolescente.

La celiaquía se manifiesta principalmente en los primeros dos años de vida, por lo general en el segundo semestre, poco tiempo después de cuando se empieza a suministrar al niño alimentos que contienen gluten (harinas y galletas de trigo, tisanas de cebada, sopas de fideos, etc.). Por otra parte, puede empezar más tarde también, especialmente si ha habido un retraso en la suministración de harinas, así como también en la edad adulta.
La enfermedad tiene manifestaciones más o menos graves.
En el niño menor de dos años, los síntomas clásicos y más comunes, con suma variabilidad de un caso a otro y entre los diferentes momentos de cada caso, son los siguientes:
– Diarrea crónica, con heces abundantes (por lo general), desechas y blanquecinas, con consistencia de argamasa o de polenta;
– Expansión abdominal;
– Pérdida de apetito;
– Vómito;
– Cambios en el comportamiento, con irritabilidad o apatía;
– Interrupción del crecimiento o pérdida de peso;
– Musculatura delgada e hipotónica, con escaso panículo subcutáneo o falta completa del mismo.

Si el diagnóstico y la cura son tardías, se manifiestan estados carenciales importantes, con anemia, avitaminosis, falta de proteínas, de grasas, de calcio, de hierro y otros. En general, si éstas manifestaciones se presentan después de los 2 ó 3 años o en la edad adulta, pueden no ser tan características y algunos síntomas pueden incluso no presentarse, se habla entonces de formas atípicas de celiaquía. La enfermedad actúa ocultamente dificultando el crecimiento y privando al organismo de sustancias indispensables para su equilibrio y su defensa, preparando lentamente el terreno a complicaciones, en algunos casos, muy serias que afectan al estado general de salud y acortan la vida. Lo importante es detectar el problema a tiempo, como te hacen los cerrajeros Elche Economicos, quienes te ven el problema y saben cual es la solucion.
Numerosos estudios han demostrado la influencia de la herencia en la probabilidad de sufrir la enfermedad celiaca, por lo que puede darse en más de un miembro de la misma familia. La enfermedad se ve favorecida en sujetos que heredan algunas características genéticas ligadas a los denominados factores o antígenos de histocompatibilidad (HLA). La probabilidad de que otros casos de celiaquía puedan darse en la misma familia es aproximadamente del 10%.