Hoy hablamos de carne

La Morucha es una de las razas autóctonas españolas que tradicionalmente han aportado una carne de calidad reconocida, amparada por una indicación geográfica protegida. El área geográfica donde habita se caracteriza por su clima extremo, áspero y duro, que multiplica sus efectos por la modalidad de explotación extensiva y sin albergues, la dehesa. El área de distribución de esta raza se localiza fundamentalmente en el oeste peninsular, suroeste de Zamora, Salamanca y norte de Cáceres.

Son animales que en el invierno pueden aprovechar la bellota, matorral y el ramón, en primavera se aprovecha los eriales y los pastos, en verano riberas, vaguadas y a finales de estos rastrojeras y bardales. La raza Morucha sigue formas de cria extensiva y de permanencia a campo abierto aprovechando como cobijo la encina, el carrasco y otras brigadas naturales.

Los ejemplares de esta raza, son animales de proporciones medias, es decir, armónicos. Se reconocen dos tipos de capas: cárdena y negra; esta ultima capa representa el diez por ciento de las ganaderías, reconocida como variedad de raza, por el Comité de Razas, clasificándola la de protección especial.

La asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno de raza Morucha Selecta coordina el programa de selección aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, en 1993. Para ello se contactó con el Departamento de Producción Animal (unidad de genética y mejora animal) de la Facultad Veterinaria de la Universidad de León, quien presta su asesoramiento.

La Marca de Garantía Ternera Charra ofrece un nivel superior de confianza, ya que la ASOCIACIÓN VACUNO DE CALIDAD DE SALAMANCA garantiza el origen y la calidad de la TERNERA CHARRA a través de registros y sistemas de control. Los animales son alimentados de leche materna y recursos naturales de la zona durante los 5 primeros meses de vida, estos permanecen con su madre hasta una edad mínima de cinco meses, hasta esa edad se alimentan a base de leche materna y recursos naturales de la zona, cuando entran en los cebaderos se alimentan a base de componentes vegetales, vitaminas y cereales. Son sacrificadas con una edad máxima de 12 meses.