El cocido maragato; delicioso y singular

El cocido maragato es un plato típico de la gastronomía leonesa, en concreto de la comarca del Bierzo. Un plato de cuchara contundente, en el que los protagonistas son los garbanzos. El origen, como la mayoría de los cocidos españoles, es humilde, modesto. Este era el plato que se daba a los campesinos para soportar los largos y duros días de trabajo en el campo. Dureza en unas tierras de clima muy frío en algunas épocas del año.

Como señalábamos, el ingrediente principal son los garbanzos, pero no es el único, evidentemente. Junta a él se encuentran las verduras, especialmente la berza, y varios tipos diferentes de carne: chorizo, oreja, huesos de espinazo, morcillo, tocino, costilla, gallina… El resultado es un plato muy energético, perfecto para reponer fuerzas y entrar en calor.

¿Cómo se elabora? En primer lugar hay que cocer las carnes. Es el paso indispensable para obtener el caldo con el que más tarde se hará la sopa. Después se introducen lo garbanzos y, en una cazuela aparte, se cuecen las verduras. Hasta aquí no hay gran diferencia con la preparación de otros platos de legumbres típicos españoles.

La gran diferencia se produce a la hora de servirlo en la mesa. El orden es exactamente el inverso a lo que se hace con otros cocidos. Primero se presenta en la mesa la carne en una fuente de la que se servirá cada comensal. Tras ello se pondrán los garbanzos, en seco. La carne, eso sí, no se retira de la mesa. En fuentes separadas se presentan las verduras, que pueden ser patatas, berzas o repollo. Y, por último, la sopa, espesa y con fideos o con pan.

Hay diferentes teorías para explicar la razón por la que el cocido maragato se sirve así. En cualquier caso, hay un dicho popular que podría explicarlo a la perfección: “De sobrar, que sobre la sopa”.