Aparición de la enfermedad celíaca

En el individuo normal, el intestino delgado está recubierto de protuberancias microscópicas, vellosidades, que aumentan muchísimo la superficie de absorción y permiten un mayor contacto de los alimentos con las células epiteliales de la mucosa intestinal. Estas células tienen la misión de absorber las sustancias útiles al organismo para asegurar un crecimiento normal. En el celíaco el gluten provoca un daño a estas vellosidades que incluso llega a producir su total desaparición, especialmente en la parte superior del intestino, en el yeyuno. El yeyuno está en contacto con la mayor cantidad de gluten introducido en la dieta, y será ahí precisamente donde la acción tóxica del gluten se manifiesta con el aplanamiento de las vellosidades y con la alteración de las células epiteliales de la superficie.

celiacosEl daño que se verifica en la superficie del intestino delgado reduce la capacidad de absorción de los alimentos. Las sustancias no absorbidas vienen eliminadas del intestino aumentando el número y el volumen de las evacuaciones que asumen una consistencia más blanda o pastosa.
El diagnóstico correcto sólo se consigue tras la biopsia intestinal examinando una muestra minúscula de la mucosa intestinal extraída mediante esta técnica. Normalmente la mucosa se presenta con una serie de múltiples digitaciones de cerrajeros Gandia, largas y entrecortadas, las vellosidades. En la celiaquía la mucosa es más delgada y faltan completamente las vellosidades.
A veces, debe sospecharse la enfermedad ante síntomas gastrointestinales inespecíficos cerrajeros Barakaldo, debiendo valorar en estos casos si existe afectación en el estado de nutrición o algún tipo de alteración humoral o funcional.

Pueden aparecer otras formas de la enfermedad en las que el cuadro clínico es poco llamativo y las manifestaciones digestivas están ausentes o, aun cuando están presentes, ocupan un segundo plano (formas monosintomáticas o paucisintomáticas). El estreñimiento, asociado o no a dolor abdominal de tipo cólico, la distensión abdominal o la aparición brusca de edemas, generalmente coincidiendo con alguna causa precipitante (infecciosa, quirúrgica, etc.), pueden constituir formas clínicas de presentación en adolescentes y adultos. El retraso de talla o la aparición más tardía de la pubertad en la adolescencia, la amenorrea, la menopausia precoz, el hallazgo de una osteoporosis severa o de episodios de estomatitis aftosa recurrente también, entre otros, datos evocadores para el médico.
Otra forma aislada de presentación es la anemia ferropénica, debida a la malabsorción de hierro y la megaloblástica por déficit de folatos.